Las pantallas son ante todo reflectantes del calor radiante, impidiendo que el calor se transmita por radiación. Además son impermeables a los gases calientes y las llamas, por lo que también impiden la transmisión del calor por convección. Y el aire frío en la zona protegida por la pantalla aisla de la conducción. En definitva no hay transmisión del calor y el fuego no avanza.
Los gases calientes ascienden por convección produciendo una depresión que aspira aire frío de la zona protegida, con lo que se produce un fenómeno de succión que ayuda a controlar el fuego: se generan corrientes de aire frío que pasan de la zona fría a la zona caliente tanto por el borde superior de la pantalla como por su borde inferior en contacto son suelo mineral.
LA PANTALLA ES UNA BARRERA DE CALOR IMITANDO A UN MURO SOBRE EL QUE CHOCA EL FRENTE DEL INCENDIO O SOBRE EL QUE APOYAR UNA QUEMA DE ENSANCHE O UN CONTRAFUEGOS.